El Salón Aeronáutico de Le Bourget, en región parisina, abre sus puertas este lunes con una 51 edición en la que, al interés suscitado por el tradicional duelo entre Airbus y Boeing, se añadirá una apuesta por el medioambiente, a pocos meses de la Conferencia sobre el Clima en París.

El presidente francés, François Hollande, inaugurará el lunes este gran evento en el que se esperan 315.000 visitantes, de los cuales 140.000 son profesionales del sector. Esta “podría ser la ocasión de anunciar nuevos contratos aeronáuticos civiles”, según su entorno.

El salón de Le Bourget se celebra cada dos años en alternancia con el salón de Farnborough en Gran Bretaña.

Y este año, el medio ambiente ocupará un lugar especial, habida cuenta de la cercanía temporal y espacial (las instalaciones serán las mismas que acojan la conferencia) de este gran encuentro sobre el clima.

Se trata de presentar “todo lo que hacemos a favor del medio ambiente, al mismo tiempo sobre nuestros productos (…) pero también la importancia de los objetos espaciales, en particular los satélites”, en términos de vigilancia del clima, explicó Marwan Lahoud, presidente de Gifas, organizador del salón.

Además de una exposición bautizada “El cielo de mañana”, se celebrará un reunión ministerial del Consejo para la investigación aeronáutica (Corac) el 18 de junio, que girará en torno a los esfuerzos de la filial a favor del clima.

La aviación comercial, que representa el 2% de las emisiones de gas de efecto invernadero, pretende lograr un balance de carbono neutro para 2020 y una reducción del 50% de las emisiones de CO2 para 2050, en especial gracias a los biocombustibles.

En este sentido, la industria expondrá conceptos como el avión eléctrico E-Fan de Airbus o el Green Taxiing.

– 3.000 millones de pasajeros –

Este salón también será el centro del tradicional duelo de comandas entre los dos gigantes del sector: el europeo Airbus y el estadounidense Boeing.

Hace dos años, Airbus registró pedidos por valor de 39.300 millones de dólares, mientras que su rival de Seattle logró 38.000. En esa anterior edición, hubo pedidos para el conjunto del sector aeronáutico de 115.000 millones de euros.

“No sé si en 2015 se batirán todos los récords (…) pero será un buen salón” con “varios centenares” de pedidos, prometió Fabrice Brégier, jefe de la rama de aviación civil de Airbus.

Bregier estimó el viernes que las compañías aéreas necesitarían unos 32.600 aparatos en los próximos 20 años, un aumento del 4% respecto a su anterior previsión.

También Boeing revisó sus previsiones al alza, un 3,5% más hasta los 38.050 unidades, por un valor estimado de 5,6 billones de dólares.

El sector se apoya en el fuerte crecimiento del tráfico aéreo mundial, que ha pasado de 100 millones de pasajeros en 1960 a un poco más de 3.000 en 2013. “Este año, cerca de tres mil millones de personas viajarán en avión y en 2034, esa cifra habrá ascendido a 7.000 millones”, predijo Randy Tinseth, vicepresidente de márketing de Boeing.

Menos espectacular pero igual de real será la guerra comercial entre los constructores regionales, que podría reavivarse por el recién nacido del canadiense Bombardier, el CSeries.

Los organizadores esperan 2.260 expositores, un 5% más que en 2013 y la mitad serán extranjeros, para un total de 47 países representados.

Entre las estrellas de este año, el Antonov 178 ucraniano o el JF-17, un avión de caza paquistaní. Airbus hará volar su último modelo A350 frente a su directo competidor, el Dreamliner de Boeing, y presentará su H160, un helicóptero ultrainovador de última generación.

En la filial espacial, el grupo presentará su concepto de lanzador reutilizable, la antítesis del de su rival estadounidense, el Space X.

 

(Fuente noticia: http://www.labolsa.com)