Este acuerdo le permitiría a la estadounidense agregar aeronaves con capacidad de hasta 150 asientos y recuperar terreno en los vuelos de media distancia frente al europeo Airbus.

El constructor aeronáutico estadounidense Boeing y el brasileño Embraer están cerca de alcanzar un acuerdo (joint venture) para crear una nueva sociedad que comprenderá a los aviones de línea y jets ejecutivos de la firma latinoamericana y en la que el gobierno brasileño tendrá voz, indicó este martes a la AFP una fuente próxima al tema.

Los dos fabricantes de aviones han ajustado su proyecto de acercamiento, anunciado hace poco más de un mes, para conseguir luz verde de las autoridades brasileñas, preocupadas por un eventual control de Boeing sobre las actividades militares de Embraer.

Los grandes puntos de este acuerdo prevén que Boeing controle de 80 a 90% de esta nueva empresa cuya sede podría estar basada en Chicago, donde la firma estadounidense tiene su sede mundial.

Las operaciones militares de Embraer permanecerán bajo control brasileño, precisó la fuente, que solicitó el anonimato.

Boeing presentó sus propuestas al gobierno brasileño, que conservaría una golden share (acción de oro), es decir, un derecho a veto sobre las decisiones estratégicas de la nueva empresa.

“Las conversaciones avanzan en la buena dirección”, añadió la fuente, al comentar que el gobierno brasileño se habría sentido seducido por la propuesta.

Se espera que Boeing firme un sustancioso cheque a Embraer, que a su vez pagará dividendos a sus accionistas actuales, indicó por su lado el diario brasileño Valor, citando fuentes anónimas.

Contactado por la AFP, Boeing no quiso hacer comentarios. “No tenemos información ni confirmación”, dijo en tanto un portavoz de Embraer.

RECUPERAR TERRENO

“Sabemos que el gobierno brasileño ha informado de ciertos temores y ha planteado preguntas que respetamos. Estamos trabajando en las posibles opciones”, declaró a fines de enero el presidente ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg, durante la publicación de los resultados anuales.

“Soy optimista sobre un posible acuerdo, pero todavía hay trabajo”, agregó.

Tras el anuncio del inicio de las negociaciones en diciembre, el gobierno brasileño indicó rápidamente que estaba decidido a mantener su poder de veto en la compañía de São José dos Campos (Estado de São Paulo), en nombre de “la soberanía nacional”. Sin embargo, no rechazó la asociación de Embraer con un grupo extranjero, en momentos en que el sector aeronáutico local busca desesperadamente dinero fresco para llenar sus arcas, vaciadas por dos años de recesión.

Embraer, tercer mayor fabricante de aviones del mundo con una facturación anual de casi 6,000 millones de dólares y 16,000 empleados, fue privatizada en 1994 pero el Estado conservó una golden share que le permite intervenir en cuestiones estratégicas.

Hacerse con el control de los aviones de línea de Embraer le permitiría a Boeing agregar a su cartera aeronaves con capacidad de hasta 150 asientos y recuperar terreno en los vuelos de media distancia frente al europeo Airbus, que anunció a mediados de octubre una asociación estratégica con el canadiense Bombardier en aviones CSeries. En el 2013, Embraer lanzó la familia de aviones E-Jets E2, una nueva generación de aparatos cuya entrada en servicio se espera para el 2018 y que son los futuros competidores de los CSeries.

“Creemos que Boeing se beneficiará mucho ingresando a un segmento del mercado de aviones comerciales donde no está presente” (aviones con menos de 150 asientos), estimó Jim Corridore, experto de CFRA Research.

Fuente de la noticia e imagen: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Boeing-controlaria-90-de-joint-venture-con-Embraer-20180207-0006.html